domingo, 30 de enero de 2011

" El Hombre de sus Sueños " Cap 6



CAP VI


Cuatro años pasaron después de aquella fría noche en el hospital…cuatro años desde que Gonzalo se había ido…sin dejar rastro…Amalia ya era una historiadora muy solicitada por los museos para dar charlas acerca de las culturas milenarias entre otras cosas…ya había viajado por el mundo siendo llevada por la embajada de su país en representación de toda una nación!... Había madurado un poco más…se veía como una mujer nueva; más bella y atractiva

…la madurez le sentó muy bien…Ella se había marchado por un tiempo a su pueblo…tratar de curar el inmenso dolor que le causó su ingenuidad…Se graduó con honores…encontró un sitio mejor dónde vivir lejos de aquel edificio que fue testigo de su amor no correspondido…salió adelante…sola…de vez en cuando la melancolía le ganaba y la tumbaba al pensar que talvez otra sería su historia si al menos no hubiera perdido su hijo…el hijo del hombre al que más había amado en su vida…quizás y ya tendría casi 3 años…e imaginaba que sería igual a Gonzalo…de largos y despeinados cabellos…con ojos miel llenos de vida… el único recuerdo que tendría de él… Aún cuatro años después, Amalia se preguntaba porqué?; porqué había visto en sus ojos la mínima llama de un amor que nacía?... porqué se había marchado tan repentinamente dejándola sola en ese momento?... Amalia sabía que Gonzalo tenía un corazón muy aventurero pero hacía un tiempo antes de que le sucediera el asalto, que percibía que Gonzalo la amaba… o que al menos la quería…pero sin una señal clara de su parte…sin un te quiero… Guardaba aquella carta que encontró una vez que llegó del hospital semanas después… estaba sellada…intacta… no la quiso leer…no quería que nadie la leyera… le daba miedo que tuviera allí el motivo por el cual se había ido sin despedirse…leer un “ya lo sabías”… “que

seas feliz con alguien que te quiera…”. Las noches la llenaban de esos momentos de locura en sus brazos…cómo la miraba lleno de pasión y de ternura…cómo la tocaba… era imposible seguir amando a quien nunca la valoró…nunca valoró su amor… ella se merecía otra vida…




- no Aturo…no puedo…


El hombre se levantó de la cama y con enojo se abrochó la camisa…



- creo que he sido muy paciente contigo Amalia…y ya no puedo esperar más otra noche sin que podamos hacer el amor!


- lo siento… es que no puedo…estar contigo…


- Amalia, somos novios…quiero pasar una noche contigo…es acaso tan difícil?...


Amalia aún en la cama miraba al techo… no podía hacer el amor con Arturo porque simplemente…la imagen de Gonzalo se aparecía en su cabeza y…su deseo se encendía al imaginar que ese hombre era él… todo iba bien pero al abrir los ojos y ver que era todo producto de su cabeza…se alejaba… se helaba…



- es que no entiendes?... ya habíamos hablado de este asunto y me prometiste que ibas a esperar…


- Amalia…es él, verdad? Ese desgraciado…es por él?


Amalia se levantó de la cama y se abrochó la blusa… no dijo nada…Arturo tomó su chaqueta y salió del departamento tirando la puerta. Ella, caminó al baño y se echó agua en el rostro que ya empezaba escapar lágrimas…



- no puedo más…me voy a volver loca…tengo que olvidarlo a como dé lugar…


Salió del baño y caminó a su recámara…se puso las manos en la cara…



- no puede ser posible que aún te ame Gonzalo…yo no te amo! Yo te odio!, te odio!...


Pocas horas después, Arturo se encontraba en un motel…con una mujer…de cabellos rojizos y cortos…era Débora, su amante… Ciertamente eran amantes hacía muchos años antes de que Arturo se encaprichara por Amalia…Arturo y Amalia se conocieron en una convención de museos y allí mismo él trató de acercarse a ella de cualquier forma…Era un tipo de muy buen ver…era atractivo y las mujeres se enloquecían por él. Pero su estilo era muy refinado y prefería conquistar a mujeres decepcionadas, darles una falsa ilusión de que era el hombre perfecto…consolarlas ; ya cuando las tenía bien enamoradas, se aprovechaba de ellas y luego, las botaba!. Amalia sintió un poco de consuelo y trató de intentar olvidar a Gonzalo con él… Había aceptado ser su novia por…despecho…solamente…Arturo no era el tipo que ella merecía tener al lado, era como si el destino jugara con su vida y recayera en otra trampa…



- y qué pasó hoy con tu noviecita?


- Lo mismo de siempre!, con su cara de “ no puedo!”, debe ser que es una frígida y por eso el otro imbécil la dejó tirada…a veces creo que debería hacer lo mismo!


Débora lo besó y dijo:



- acaso esa estúpida te besa como yo, ah?...verdad que no…verdad que me deseas…


- sí…me vuelves loco…


- entonces porqué no la dejas y te quedas conmigo?


- Es que no entiendo cómo siendo el mejor de los amantes, ella me rechace…!


- No te preocupes…ahí caerá…


Débora le dio un beso y se levantó de la cama. Arturo desafiante se dijo:



- tengo que hacerte mía…ninguna mujer nunca se resiste a Arturo Camargo…y tú no serás la primera!


Mientras tanto, en su departamento Amalia no dejaba de pensar en la carta…Sintió un impulso enorme de querer abrirla y acabar con esa zozobra espantosa que no la dejaba en paz… Se levantó, abrió un cofre lleno de recuerdos…ahí estaba la carta…se quiso frenar…tomó la carta y de repente, de entre tanto papel encontró la fotografía que se habían tomado el día que fueron a cenar con los padres de Gonzalo.



- parecíamos la pareja perfecta…eso siempre lo creí…


Con nostalgia acarició el rostro de Gonzalo con sus dedos…



- dónde estás?...


Amalia se sorprendió… pensaba que él era sólo un recuerdo pero al verlo ahí plasmado sintió ganas de tenerlo de nuevo a su lado…



- qué ilusa fui…te amaba…cuánto te amé Gonzalo Trujillo…


Con desesperación se levantó y con rabia intentó tirar la imagen al fuego de la chimenea… así ya no tendría porqué volver a recordarlo… El llanto brotó por sus ojos…sería acaso capaz de borrarlo así también de su mente?...de nada le serviría quemar la fotografía…y si quemaba la carta… Reflexionó unos instantes sentada en el sofá…sería lo mejor?... o estaba tratando de enterrar algo que jamás moriría



- porqué no morí aquel día?…hubiera preferido morir de una vez y no como ahora que estoy muriéndome poco a poco cada día…


Miró la carta…el fuego… la tomó… y la volvió a guardar en el cofre…no tuvo el valor para hacerlo. Quizás otro día lo haría…Somnolienta se llevó la foto en la mano y se acostó mirándola…


A la mañana siguiente, Arturo llegó al departamento en un nuevo plan de reconquista. Llevaba un ramo de rosas rojas. Al entrar, Amalia estaba tomándose un tinto para ir a trabajar.


- quiero que me perdones por mi actitud de ayer, estaba descontrolado y dije cosas que no son ciertas…


- Arturo…ya no quiero seguir con esta relación…


- qué?, porqué?


- no puedo seguir adelante con esto… perdóname pero ya no va más…


- intentémoslo una vez más Amalia… yo te amo…


- ya tomé una decisión y es que nos demos un tiempo para pensar si en realidad lo nuestro tiene algún futuro…


Arturo la miró… sabía que ese tiempo significaba un “hasta aquí”… disimuladamente comentó:



- está bien Amalia, nos daremos un tiempo


- gracias…por entender…


- ya te vas para el trabajo?


- Sí, hoy tengo que recibir unas pinturas de un artista que es la revelación en Europa!, dicen que es impresionante lo que dicen sus cuadros!


- Y porqué tú? Tú no eres la encargada de ese departamento del museo ni de la galería!


- Es que me lo pidieron como un gran favor porque el encargado está de vacaciones! Así aprovecho y veo los cuadros antes!


- Quieres que te lleve?


- No.. mejor tomo un taxi…tú ya estás tarde…


Arturo le dejó el ramo en la mesa y dijo:



- es verdad… hablamos luego…


Salió del departamento con una furia enorme!...él lo sabía…ese tipo la había marcado para siempre y no había podido ser capaz de sacárselo de la cabeza ni un solo instante!



- maldito seas…


Amalia volteó a ver su reloj…las 8:30 de la mañana…debía de apurarse pues el museo tendría los cuadros en exhibición durante algunos días antes de que el mismo pintor viniera a donar algunos y a dar una conferencia.


Al otro lado del continente, Gonzalo llamaba a Esteban. Seguía sin entender el extraño e inhumano comportamiento de su mejor amigo… no lo juzgaba porque alguna razón fuerte tuvo que haber tenido como para abandonar a la mujer que amaba…



- hermano, dentro de una semana viajo para Colombia de nuevo…


- en serio?


- Sí, uno de los museos aceptó exhibir unos de mis cuadros y me invitaron a dar una charla la próxima semana…


- Oiga, qué bueno! Me alegro…


Un silencio se intercaló en medio de la conversación…



- Esteban, usted cree que pueda viajar de Boston a Bogotá para la otra semana?... me gustaría que estuviera presente…


- Claro loco!, déjeme arreglar todo acá y yo le caigo!


- Gracias!...


- Gonzalo… ya van a ser 4 años desde que usted se fue de allá…


- Sí, lo sé…y créame que no me hace nada feliz…


- Cómo siguen las cosas con Anabelle?


- Mal…porque nunca hubo nada…


- Hermano…porqué no aprovecha ahora que va a Bogotá y busca a Amalia… nunca es tarde para remediar lo que pasó!


- Usted cree que ella me va a aceptar después de tantos años sin siquiera saber si estaba vivo o no…?...no…yo la perdí para siempre…


- Pero la sigue amando… es por eso que…


- Esteban, sea realista…he tratado de sacármela del corazón y no he podido hacerlo… no quiero dañarla…


- No lo entiendo hermano…creo que no lo entenderé jamás…


Gonzalo se quedó callado…



- hey, está ahí?


- Sí! Esteban…me alegra escucharlo…


- Yo igual y nos vemos allá!


- Dios quiera! Chao!


Al colgar el teléfono, Gonzalo leyó de nuevo la carta que se había encontrado en la cartera de Amalia hacía mucho tiempo atrás… Bajó la mirada y se dijo:



- porqué nunca me escribiste Amalia?... debes de odiarme mientras yo me muero por volver a verte… qué será de tu vida?... quién estará en mi lugar!... me voy a volver loco de pensar en quién te acaricia…soy un estúpido!... lo soy…


Con las manos en la cintura, dejó de lado la carta y tomó una brocha gruesa

…empezó a pintar el fondo del lienzo con rabia… sin duda sería otro cuadro negro, triste y vacío como su interior… la duda d

e saber qué hubiera sido de sus vidas si él no se hubiera ido…si hubiera luchado por ese amor que se tenían… de pronto pensó que su decisión había sido la peor…pero era un miedo irracional el que tuvo…y guiado por ese miedo, destrozó su vida.


En el museo, Amalia recibía los cuadros que venían envueltos en cajas y llenos de papel…



- aquí estaría bien poner éste!


- Como diga señorita…


Amalia miraba los cuadros…eran tan llenos de sentimiento que le tocaron el alma… Una vez terminado de colocar todos los cuadros, se quedó sola en el amplio salón…Pasó viéndolos uno a uno…



- éste pintor debió de estar desesperado como para ponerle a este cuadro “Mi eterna muerte en soledad”…


Cuando ya iba a cerrar el salón, miró uno de una mujer…sus facciones… le pareció familiar…no notó que ese cuadro se llamaba “Amalia, mi luz de esperanza” Apagó las luces y cerró la galería que dentro de poco albergaría muchas personas cuando el famoso pintor Europeo llegara…



- cómo me dijiste que se llamaba el pintor?


Le preguntó a un compañero de la galería…



- se llama Francisco Ferre …


- Francisco Ferre

…tendré que escaparme a ver cuando llegue a dar la conferencia porque me han llegado mucho sus obras… gracias!


Amalia se alejó con esa idea en mente, con las llaves en la mano, deseosa de comentar con aquel pintor acerca de sus obras porque representaban en parte lo que ella estaba viviendo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario