
Día tras día, cual rutina del corazón… Amalia esperaba ver subir las escaleras a Gonzalo; vivía inmersa en el mundo de sus sueños junto al hombre que no había podido sacar de su mente desde el primer día que lo vio. Y sabía que era una locura, amarlo sin conocer más allá que su nombre. Amalia pensó que algún día se animaría a saludarlo, pero su miedo era más grande al recordar las infinitas veces que lo veía pasar abrazado de una mujer distinta cada semana. Amalia no se comparaba con ellas puesto que era muy joven aún y él, un hombre. “Debería de olvidarlo, él nunca será para mí” se decía pero su corazón le ganaba al verlo pasar mirando su reloj. “Desearía que te fijes en mí aunque sea una vez en tu vida!
”… Una lágrima se decidía a asomarse por uno de sus ojos cuando escuchó unos pasos… Acostumbrada a esconderse detrás de la ventana, abría un minúsculo espacio para ver el reflejo de su sombra al alejarse. Toda la tarde esperando para que un minuto bastase. Una inocente sonrisa la acompañó hasta la puerta donde se posaba por si algún día él necesitara algo.Gonzalo Trujillo… un hombre tan experimentado… vivía en el segundo piso del edificio más cercano al centro de la capital. Era alto, atlético… su piel era una tentación canela del sol. Sus fuertes brazos y torso se marcaban caprichosamente a sus camisas; su mirada era profunda y seductora… su sonrisa un hermoso reflejo de su belleza. Sus cabellos eran un poco largos y desordenados; parecían que bailaban al compás del viento. Su vida era agitada y loca, es verdad, pero muy en el fondo se sentía solo… rodeado de gente pero solo. Amalia soñaba en tenerlo para ella aunque fuese un día, unas horas… no importaba cuántos minutos le dedicara, ella sería feliz!.
Un día de esos, después de salir de la universidad, caminaba hacia el edificio donde vivía llena de libros pues tenía una prueba al día siguiente. Sin mirar al suelo, seguía el camino pensando en su amado tormento.
- ya he reprobado mi segundo curso por pensar en ti Gonzalo… y es que ya no sé qué hacer… yo te amo aunque tú no sepas que existo!
Entrando en el edificio, miró el auto de Gonzalo. Disimuladamente se acercó a mirar la puerta 68 A del segundo piso. Allí vivía Gonzalo… miraba la puerta pensando si estaría bien, quiso tocar pero sus libros se lo impedían. “No seas ilusa, ya debe tener compañía!”. Dio la vuelta y cuando estaba decidida a bajar miró que él subía… Estaba tan nerviosa que quiso disimular su pena escondiendo su rostro entre la pila de libros. De reojo lo miró… nunca lo había visto en vivo; siempre era detrás de la ventana casi inalcanzable. Su corazón latía fuertemente que creyó él lo escucharía una vez que pasara a su lado sin detenerse. Pero su mirada se perdió en sus ojos y los libros cayeron al suelo. “Tonta!, eres una torpe!”. Amalia se agachó para levantarlos…
- le faltan estos 3 de acá!
Pensó que estaba soñando… él le estaba hablando!
-gracias!
Su rostro estaba tan enrojecido que era notoria su pena… no lo miró
-“Historia de la Cultura”, qué interesante!, lo está leyendo?
-sí…
-mmm… no quiere que le ayude a llevar tantos libros?
Amalia estaba en shock…pero su respuesta fue obvia
- si no le molesta…
Gonzalo tomó 4 libros…
- y vive en este piso? Nunca la había visto!
- Vivo debajo de usted, digo, de este piso…
Bajaron las escaleras…
- con que aquí es! Mira somos vecinos!
- Sí…
- Bueno, acá le dejo los libros y a leer bastante!
- Gracias!
Él le sonrió tan dulcemente que la chica se volvió a perder en él… nuevamente se le cayeron los libros… ella se agachó a recogerlos y Gonzalo también. Hubo un momento en donde sus miradas se encontraron. Amalia lo sintió tan cerca que se estremeció; sus hermosos ojos color miel le llenaron de dulzura… ¿ cómo él le provocaba tantas cosas con tan solo mirarla?. Descubrió que sus labios eran los más sensuales que había visto y los únicos que deseaba sentir. Luego de un par de segundos, Gonzalo se incorporó.
- sus libros…
- gracias!
- Bueno, me voy…
- Está bien…
Gonzalo se metió las manos en los bolsillos de su pantalón y subió las escaleras lentamente. Amalia abrió la puerta y tiró las llaves en la mesa. Luego, tomó los libros y los colocó haciendo una pila en el suelo. Emocionada se sentó en el sofá…
- por Dios!... de cerca es aún más atractivo…
Inmediatamente recordó su boca… lo sensual que le parecía Gonzalo le estaba haciendo perder la razón.
- cómo me voy a poder concentrar ahora que al menos me has visto!
Tomó el primer libro y empezó a leerlo. Gonzalo en su apartamento tomaba una ducha caliente para descansar. Al rato, se sentó a mirar una película que nunca terminó de ver pues recordaba la dulce mirada de aquella extraña. La chica seguía estudiando aunque por momentos se asomaba por la ventana esperando algo..
- será que al menos le caí bien?... no, qué va!, si apenas pude articular palabra! ¿Cuando aprenderás a no ser tan obvia?
Mientras ella vagaba en sus pensamientos, Gonzalo bajaba las escaleras. La chica escuchó el timbre…
-¿Quién será?, Nati y yo quedamos en vernos hasta mañana!
Salió de su cuarto y abrió la puerta… Estaría soñando de nuevo?
- hola!
“Es Gonzalo y yo así!!!”
- hola…
- es que pensé que la podría invitar a algún lugar o tiene algo que hacer?
- No… digo… no tengo planes
“ Mañana tienes tu examen final!... pero quizás será la única vez que el hombre de mis sueños me invite a salir!”
- perdona pero no sé tu nombre linda! ¿cómo te llamas?
- A… Amalia…
- Soy Gonzalo
- Sí….
- Perdón, ¿cómo dices?
- Ehh… que sí… Gonzalo…
- Entonces te veo en media hora? Te parece?
- Claro!
- Perfecto!!! Te espero!!!
Él le volvió a sonreír; Amalia cerró la puerta… se puso a pensar en que si sería una más de sus aventuras…
- lo que para ti será una aventura, para mí es un sueño hecho realidad!!!
Pasada la media hora, ansiosa esperaba la llamada… cuando finalmente apareció, Amalia no supo qué hacer!. Se veía tan apuesto, tan pulcro… Llevaba puesta una camisa negra sport, un jeans desteñido y tennis. También un saco informal. Su cabello ya se había despeinado y aunque aún estaba mojado, caprichosamente se acomodaba a su look de casanovas. Mientras iban en el auto, un silencio enorme se apoderó de la chica, que no apartaba su mirada de Gonzalo, el cual veía por el retrovisor mientras encendía un cigarrillo. Amalia estaba muy nerviosa y sentía las manos heladas… “No te le quedes mirando así!!! Se dará cuenta que estás derretida en este asiento!”
- y a dónde quieres ir?
- No lo sé… no acostumbro salir mucho de noche
- En serio?
- Sí…
- Oye, entonces vamos a comer, qué opinas?
- Me parece bien…
Gonzalo se volteó y la miró…
- estás bien?
- Sí… porqué lo preguntas?
- Es que te noto como perdida!
- No… estoy bien, no te preocupes… sólo que…
Amalia bajó la mirada
-
- Lo lamento… pero si te invité es para que te animes!, vale preciosa?
“Con solo tenerte a mi lado basta!” pensaba la chica
- está bien Gonzalo
- estás muy guapa!, perdona que no te lo haya dicho antes!
Tal comentario encendió las mejillas de la chica…
- gracias!
- Sólo digo la verdad!
Gonzalo tomó el volante, sin antes sonreír…
- y en qué año de la universidad vas?
- Ya casi me gradúo de historiadora
- Qué interesante!... cuando yo estudiaba!... ya hace mucho!
- Eso no lo creo, te ves muy joven!
- eso crees? Muchas gracias!
- Solo digo la verdad!
- Porqué nunca nos habíamos visto antes?, viviendo en el mismo lugar! Es extraño!
“Es porque me escondo para verte!”, Amalia pensó.
- los horarios de la universidad son extensos y me agoto muc
- sí, te entiendo!. Para mí ser el gerente de la empresa de mi familia es muy complicado
- de verdad eres gerente?
- Sí!
- Y porqué vives en el edificio?, lo digo porque al menos yo no tengo mucho dinero!
- No sé, es un lugar pacífico, cerca de mi trabajo… me gusta vivir ahí!
- A mí también…
- Oye, tienes novio Amalia?
La pregunta heló a la chica… cómo le iba a decir que soñaba con que fuera él y que lo amaba desde hacía muchos años atrás…
- no tengo…
- una chica tan linda como tú , sola?... no lo puedo creer! Que nadie se haya fijado en ti!
- Así es la vida… no?
Una vez que llegaron al lugar, pidieron algo de tomar. El sitio era cómodo y sofisticado.
- qué te parece este lugar?
- Está muy lindo… jamás había visto algo igual!
- Amalia… estás muy linda…
Gonzalo no paraba de mirar su escote… si este galán quería seducirla, lo estaba haciendo… Él se acercó aún más a Amalia… muy peligrosamente…
- quieres bailar?
- No sé bailar!
- Qué importa muñeca, déjate llevar por mí!
Se levantaron de la mesa… Gonzalo la miró pícaramente y le guiñó el ojo… “ sabiendo a como eres, porqué me dejo envolver?”… La pista estaba llena de gente. El se quitó el saco y lo dejó a un lado. Su musculoso cuerpo envolvió a Amalia… luego sintió como una mano la tomaba de la cintura y la llevaba hacia él… pronto estaba pegada a Gonzalo… pudo percibir el aroma que despedía su cuerpo… cerró los ojos para guardar ese recuerdo. Gonzalo le habló al oído… su corazón latía enloquecido tanto que las demás personas desaparecieron mágicamente. Sus manos se posaron en la fuerza de ese pecho… “ esto no me puede estar pasando a mi!, estaré soñando?”. Luego ella alzó la mirada y se encontró con la de él… seductoramente Gonzalo le tocó la barbilla y bajó por su cuello… La chica respiraba tan aceleradamente que pensó en alejarse antes de que se diera cuenta de lo perdidamente enamorada que estaba de él… que no había pasado un día que no soñara con besarlo locamente hasta perder el control… terminada la canción, Amalia comentó:
- porqué no nos sentamos?
- Segura? Apenas ha sido la primera canción de la noche…
- Es que me da pena que sepas bailar y yo no!
- Pero lo estabas haciendo muy bien linda…
- Sólo necesito ir al baño, eso es todo…
Amalia caminó hacia el baño, a un costado del bar. Se miró al espejo diciéndose:
- antes te morías porque él te tomara en cuenta y ahora que lo has logrado huyes así despavorida como una niña de su lado?
Se puso las manos en el cabello…
- acaso no sabes que él debe pensar que eres una niñita aburrida?...
Salió del baño y se dirigió a la mesa donde Gonzalo estaba esperándola.
“Si está acostumbrado a mujeres liberales… tendré que fingir serlo por esta noche!”
- pensé que te habías ido sin mí!
- Y porqué?, me la estoy pasando muy rico contigo no se nota Gonzalo?
- Eso creo…
- Mesero, otro wisky…
Gonzalo la miraba contrariado…
- deseas ordenar algo de comer?
- No!... todavía no!...
- Estás bien?
- Sí… me dio un poco de calor, a ti no?
Amalia se quitó la chaqueta, dejando su espalda al descubierto… Gonzalo se quedó hipnotizado al ver los largos cabellos de la chica sobre su espalda…
- otro wisky!
- Oye preciosa… tranquila!... tomar así sin comer nada es malo!
- No!... qué va!, siempre tomo así!
Amalia pidió 3 wiskies más… ya cuando no coordinaba bien lo que decía, Gonzalo supo que nunca había tomado…
- Amalia, nos vamos?
- No…no… si apenas estoy empezando la nochecita…
- Es que no te ves bien, has tomado mucho!
- Yo estoy bien, estoy feliz… acá contigo papito lindo! No lo ves?
- Mejor vámonos, te ayudo
A como pudo, tomó a Amalia y salió con ella dirigiéndose al parqueadero. Llegando al auto, Gonzalo abrió la puerta y acostó a la chica en el asiento del acompañante. Luego se subió y la miró… sonrió dulcemente al verla dormida…
- te dije que tomar sin comer era malo… niñita!
Lentamente condujo hacia el edificio. Le fue todo un martirio sacarla y hacerla caminar unos cuantos pasos.
- ya llegamos linda… a ver, dónde están tus llaves?
Amalia lo veía sonriendo tontamente…
- por ahí…
- no te acuerdas dónde?
- No …
El la miró y decidió subir las escaleras con ella y dejarla en el sofá de su departamento mientras se devolvía al auto por las llaves que seguro habían quedado perdidas allí. Delicadamente la acostó y bajó al auto. No encontró nada.
- no están!, ahora qué hago con ella?
Subió velozmente y entró en su departamento. Cerró la puerta. Pensó que sería mejor dejarla dormir en su cama. La alzó y camino a través de la sala. Acercándose a su cama, la puso cerca de la lámpara. La tenue luz dibujó su figura femenina… se quedó mirándola embelezado… con su saco le cobijó las desnudas piernas que se contorneaban por fuera de su cortísima falda de mezclilla… su blusa dejaba entrever su respiración…
-juraría que jamás has bebido Amalia, porqué lo hiciste?
Amalia entreabrió los ojos; lo miró como en un sueño… estiró sus brazos y lo trajo hacia ella… lo abrazó… él la miraba… ella le tocó los labios… y luego lo besó
… beso que Gonzalo respondió muy sutilmente. Luego ella sonrió y cerró de nuevo sus ojos… Él desconcertado la miró y salió lentamente de la habitación, se acostó en el sofá mirando al techo…Un luminoso rayo de luz caía desde la ventana. Gonzalo despertó un poco adolorido. Se asomó por la puerta y miró el reloj… las 9:50 de la mañana. Se acercó a la cama.
- Amalia despiértate…
Ella se negaba a abrir los ojos…
- muñeca, arriba!!! Ya es de día!
Finalmente la chica abrió los ojos y lo vio
- ay… qué dolor de cabeza!... qué pasó?
- Te dormiste en mi cama!
- Qué?
- Hey, no me veas así!, ayer te pasaste de tragos y no encontramos tus llaves así que sin salida te tuve que dejar acá!
- Qué pena contigo!
Gonzalo se acomodó el cabello…
- no te acuerdas de lo que pasó?
“Ay!, qué habré hecho?”
- no… de nada… porqué?
- No, por nada…
Amalia trató de pensar en algo pero el dolor de cabeza era enorme…
- ten, tómate estas pastillas, con este tinto bien fuerte, te hará bien!
- Gracias… qué hora es?
- Casi las 10!
- Qué?, perdí mi examen!
- Como así?
- Mi examen de historia era hoy a las 8!
Gonzalo tratando de calmarla le dijo:
- talvez y no era hoy…
- claro que era hoy!, ahora qué hago?
- En cierta parte me siento culpable…
- No!, cómo crees!, la culpa es mía… sólo por salir…
Gonzalo prosiguió…
- conmigo?
- No lo tomes a mal… fue muy lindo todo hasta que lo arruiné y nada hice bien…
- No lo arruinaste…
- Porqué lo aseguras? Soy una tonta…
- No lo digas…
Amalia se puso a llorar…
- mi noche! Y lo eché a perder!
Gonzalo se sentó en la cama…
- tú crees que no sirvió de nada?
- Perdóname pero ya no quiero hablar más de esto
…- Escucha… entonces el beso no cuenta?
“ lo besé!, por Dios!...” la cara de espanto de Amalia se hizo evidente…se incorporó de la cama… salió del cuarto… “ fui muy lejos… pero no recuerdo el beso… mala mi suerte!, haberte al fin besado y
no recordarlo!”- entiendo que no hayas querido hacerlo…
- no es eso… soy yo y tú… no puedes entenderlo!
- Cálmate primero y deja que te diga algo…
Amalia se quedó mirándolo con ojos llorosos…
- me sentí muy bien a tu lado preciosa!...
- yo más Gonzalo, te lo aseguro!
- Es extraño, que te haya visto y…
- No digas más…
- Porqué?, no he terminado!
- A todas le dices lo mismo?...
Gonzalo se quedó callado sin saber qué responderle…
- mejor me voy…
- a donde?
- A mi departamento… las llaves estaban en la bolsa de mi falda…
La chica salió con paso lento del lugar. Al llegar, se tiró en el sofá llorando… “no fui lo suficiente segura para decirte lo que siento… ni suficientemente mujer para robarte algo más que un beso que no recuerdo… la mejor noche de mi vida y la arruiné… no creo que vuelvas a buscarme… ayer fui tu chica y mañana otra vendrá de tu brazo!...”
- Amalia, ábreme la puerta por favor!
La chica se iba a rehusar a abrirla pero sería quizás la última vez que lo escucharía. Una vez que ella la abrió, Gonzalo la atrapó con sus fuertes brazos…la miró y empezó a acercarse a ella… naturalmente cerró los ojos y dejándose llevar… sintió el tibio aliento… un calor hermoso por dentro… el roce de sus labios era tan sensible y seductor que no hubo manera de alejarse…si el beso del día anterior no lo recordaba, ese sí que lo llevaría tatuado en su boca por siempre. Amalia lo besó con toda su alma y se entregó. Las sensaciones que le estaba despertando la enloquecían, la aturdían… él la acariciaba dulcemente…
- sólo por esto no fue en vano tú noche… nuestra noche…
Amalia se quedó petrificada… Gonzalo la tomó de la mano… La chica quiso decirle algo pero las palabras no le salían de la boca… lo vio alejarse mientras ella se quedó plantada en la puerta… entre susurros se dijo:
- me besó!... no lo puedo creer!... se habrá dado cuenta de algo?...porqué lo hizo si fui una mujer de una sola noche?... no lo comprendo…
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