
CAP X
- Amalia, trata de comer algo
…
- No Nati, no quiero nada…
- Pero no te puedes pasar la vida así…sí habías sobrevivido hace 4 años atrás, porqué ahora no?
Amalia se levantó de la cama y caminó hacia el comedor donde Natalia estaba…
- mira, te preparé un exquisito desayuno…anda…
- está bien…sírveme un poco…
Amalia miraba hacia el reloj…las 8 de la mañana…era sábado y al menos no tendría que escuchar el regaño de Don Jerónimo…le dolía la cabeza de sólo pensarlo…lo que quería era olvidar lo que le había pasado…
- un sándwich?
- Sí…te lo hice especial…
- Gonzalo hacía los mejores que yo hubiera probado en mi vida…
La chica miraba la comida recordando a Gonzalo preparando uno mientras ella lo abrazaba por la espalda…esa su espalda tan fuerte que deseaba aún…
- bueno, si te disgusta, te preparo otra cosa!
- No…se ve delicioso…yo me lo como…
Natalia se sentó con ella…mientras servía el jugo de naranja…
- qué piensas hacer?
- Acerca de qué?
- Con él…
- No lo sé…aún no sé si podré verlo de nuevo sin insultarlo!... lo que Gonzalo me hizo no tiene nombre ni manera de pagarse!...
- Realmente no sé cómo aconsejarte porque igual reaccionaría yo si el hombre que más he amado me abandona casi moribunda… y si le das la oportunidad de hablar, aunque sea por última vez?...
- De sólo imaginármelo me dan escalofríos!...
- Yo que tú al menos lo dejaría hablar y si no me convenciera lo que dice, pues ahí le digo adiós para siempre…y me olvido de él…
- Natalia…quizás tengas razón…pero mi dolor es tan grande que lo miro y me pegunto porqué lo sigo adorando más que a nadie si no lo merezco…
- No me has contado qué sentiste cuando lo viste en la tarima…
Amalia tomó un trago del jugo y tratando de esquivar la respuesta, miró hacia su plato…
- fue una sensación de confusión enorme…lo vi y pensé que sería un sueño…jamás pensé en encontrármelo de nuevo…tan cerca y tan lejos de mi…sentí miedo…
- miedo a qué?
- De no sentir odio…
- Y porqué?
- Porque quise salir corriendo hacia él en vez de huir…deseaba tanto volver a verlo…pero esto no puede ser posible…la razón me dice “ódialo!” y yo la sigo pero muy dentro algo me dice que le tenga piedad…
- Es porque lo amas Amalia…por eso…
- Pero es ilógico…Nati no sé qué estoy sintiendo por él…
- Estás herida, muy herida…y es normal más que obvio que te sientas así…
Amalia la volteó a mirar y comentó:
- él se sentirá igual que yo?
- Pregúntaselo a Gonzalo…
En la habitación del hotel número 233, Gonzalo seguía bebiendo…y recordando…en vez de olvidar recordaba con mucha más fuerza…
-
que la había perdido porqué me duele tanto…
Daba otro sorbo a la casi vacía copa de vino…
-
hizo feliz…cosa que yo no pude hacer… porqué no me di cuenta a tiempo de que me amabas tanto?...por imbécil…eso me pasa por idiota!...
Bebió lo que le quedaba en la copa y con furia tiró la misma contra la pared…se tomó el cabello, lo despeinó…salió al balcón y grito:
- soy el peor hombre del mundo… la mujer de mi vida se va a casar con otro… y sí… estoy loco…que me llamen loco si quieren …que nada hago bien en la vida…porque ya no tengo vida…sin ella mejor no vivir…
Dio la vuelta y se sentó recostado en la baranda…el viento corría fuertemente y su camisa desabotonada parecía desvanecerse y dejar su pecho al descubierto…de pronto, Esteban llegó, entró y lo vio ahí tirado…derrotado…casi deshecho…
- hermano, no me diga que siguió bebiendo después de que lo acompañé en el bar anoche!
- Sí…seguí…y a nadie le importa…
- Pues se equivoca porque a mí sí me importa usted!...
- Será al único porque yo no le importo ni a mi familia, ni a Amalia ni a nadie…
- Venga, tómese un tinto y luego se mete una ducha bien fría para que se le quite…
- Qué?...no…yo quiero beber hasta que este dolor que siento se me esfume y se me pierda…
- Gonzalo, no sea terco! Soy su amigo y lo quiero aunque a veces pareciera que no…
Gonzalo alzó su mirada…
- ayúdeme Esteban…siento que no puedo más..
- lo voy a hacer, mire…primero venga y se toma una taza de tinto bien cargado…y luego vamos a despejarnos no sé a donde quiera pero ya deje de tomar que se va a enfermar…
- y qué pasa si la vuelvo a enamorar?...
- piense mejor en cómo va a hacer para que lo perdone!
Caminaron juntos hacia adentro…Gonzalo se sentó en el sofá…miraba a través de los vidrios…
- Amalia está tan bella…
- Sí…es verdad hermano…se ve más bella que cuando la conocimos…
- Quién será su prometido?
- Porqué me pregunta eso a mí!, acaso me ve cara de adivino?
- La querrá de verdad?... si no fuera así, me moriría de tristeza…hacerle daño a ella que es tan linda…sabe, quiero ir al departamento…
- De nuevo? Para qué?
- Déjeme ir…
Gonzalo se terminó el café y se alejó tambaleante al cuarto. Mientras tanto, Amalia se arreglaba para salir…
- y a dónde vas?
- A dar una vuelta por ahí!...quizás de compras…no sé…
- Quieres que te acompañe?
- Amiga, no me tomes a mal, pero quisiera pensar un poco…ya has hecho mucho con estar conmigo esta noche tan terrible y te lo agradezco…necesitas dormir bien…
- Está bien Amalia, te entiendo sólo que no quiero dejarte sola…
- No te preocupes que estoy mejor, de verdad!
- Bueno, si me necesitas me llamas vale!
- Claro! Te quiero mucho!
- Y yo a ti! Bueno, entonces me voy y que aproveches para pensar bien!
- Te lo prometo!
Natalia se despidió de Amalia y se marchó. Luego de un par de minutos, Amalia salió a caminar sin rumbo fijo…pensaba tanto en Gonzalo
…en lo que vivieron, en lo que sentía por él y en lo fatal de su huída… Casi al mismo tiempo, Gonzalo tomó un taxi y llegó al edificio…de nuevo volvía a pisarlo…Se adentró en él…pero no tenía el valor suficiente de ver de nuevo aquel apartamento…Cuando ya se decidía a marcharse, miró de lejos que Amalia se asomaba…ella entró al primer piso y miró su apartamento…Gonzalo la miraba con dulzura… y por la espalda se le acercó para que no huyera de nuevo de él…
- Amalia…
La chica se volteó y lo miró…estaba ahí también…la estaba mirando tan fijamente…que no pudo esquivarlo…
-…sé que no es el lugar…
Amalia empezó a alejarse sin decir palabra…ya empezaba a llorar…de emoción o de dolor?...Gonzalo fue tras ella y la tomó del brazo suavemente…
- Amalia…no te vayas…
- No sé ni porqué vine a este lugar…
- Trata de escucharme…
Ella se volteó…
-
onde quieras…linda
Amalia se secó el llanto y le dijo:
- está bien…
Gonzalo dibujó una pequeña sonrisa en su rostro…
- a dónde vamos?
- Te acuerdas del café cerca del parque?
- Sí…
- Vamos ahí Gonzalo…
El camino hacia el lugar se hizo muy largo a pesar de estar cerca del edificio. En silencio Gonzalo la miraba mientras ella no lo volteaba a mirar. Una vez que llegaron, se sentaron en una mesa cercana a un estante…
- Qué desean ordenar?
- Quiero un tinto cargado y sin azúcar…
- Y el caballero?
- Dudo que ese sobrenombre le vaya a este señor!
Opinó Amalia mientras leía el menú…
- lo mismo que la dama…
Gonzalo tristemente miraba que los ojos de Amalia estaban llenos de dolor…
- y entonces, de qué querías hablar? Porque me imagino que eres bien bueno para inventar mentiras que una se cree rapidito, o no?
- Lo siento…siento haberte dejado…sin una explicación racional…
- Yo ya sabía que te irías pues así lo habías decidido pero jamás pensé que en la condición que me dejaste…me hiciste sentir que me querías…pero no era así!
Amalia lo miró con lágrimas en los ojos…
-
… perdí a mi bebé…lo perdí…sería hoy el único recuerdo hermoso de ti…
- Sé lo que debiste haber sufrido…
- Hoy sería todo muy distinto si él existiera…
Gonzalo trató de tomarle la mano pero ella la esquivó…
-
…pero como nada se puede cambiar, acá sigo…
- Preciosa…
- No me digas así…no te va…
- Bueno, Amalia…es que esa noche que pasó lo del asalto yo te iba a proponer matrimonio…porque caí en la cuenta de que eras la mujer de mi vida…que me había enamorado de ti casi sin sospecharlo…
- Muy tarde ya para declaraciones…
Gonzalo bajó la mirada y luego comentó:
- te amo…y por eso me marché…
- cómo alguien que ama deja todo atrás y se larga así no más para volver casi 5 años después a remediar lo que destruyó?... no te entiendo…ni te creo…
- escúchame! Sé que es una locura pero fue así…me fui por amor…por no perderte…
- pero es absurdo lo que me dices!
Amalia miró por la vidriera…
- sabía que perdería tu amor con tal decisión…ahora, al menos quiero que me perdones todo el daño que te causé…fui un cobarde indeciso que huyó despavorido porque conoció el amor por primera vez en su vida y así como lo tuvo en sus manos, lo perdió…no hay día desde que me marché que no pensara en ti…me volví loco tratando de olvidarte pero no pude y no puedo hacerlo…
Amalia lo escuchaba…era lo mismo que le había pasado a ella…por más que trató, nunca pudo quitárselo de la cabeza…ni aún sabiendo que el odio debía ser el sentimiento que aflorara por él …
- Gonzalo…escucha…
- Te Amo preciosa, te amo más que a mi vida…aunque tú ya no me ames! Yo sólo espero que el que está contigo te ame tanto como yo…y que te cuide bien y que te haga feliz…aunque debo confesarte que me muero de rabia de sólo saber que él duerme contigo, que te besa, que te hace suya…y … que logró sacarme de ti, tanto que te vas a casar con él…
Gonzalo con rabia la miraba a los ojos…Ella, miraba su rostro…tan bello después de tantos años…el mismo rostro que seguía encendiendo su pasión y el mismo que no podía odiar!
- prefiero no hablar más de ese tema Gonzalo…
- porqué?, acaso él no te quiere?, te maltrata?
- Es que es algo que no es de tu incumbencia y no lo quiero comentar contigo, por eso.
- Sí…perdona…quieres comer algo más?
- No…estoy bien…
- Te quieres ir?
- Sí…voy a tomar un taxi…
- Yo te llevo…
Amalia no supo porqué pero quería que él la llevara…
- no te molestes que no hace falta…
- nos veremos otro día?
- No lo sé…
- Dame aunque sea la esperanza de que te volveré a ver otro día antes de que me vaya…
El viento le despeinó el cabello de una manera que lo hizo verse tan infantil…Amalia recordó lo suaves que eran sus cabellos…cómo los tocaba…ese olor…era él…lo amaba y lo odiaba a la vez…Antes de salir, se volteó y mirándolo le dijo:
- te vas pronto?
- No lo sé aún…
- Está bien…otro día seguimos hablando…
- Pero dónde te localizo?
- Ten mi dirección…
Gonzalo tomó un pedazo de papel con la dirección del edificio de departamentos…él lo conocía…vivió unos pocos años allí…antes de pasarse al edificio en el que Amalia y él se conocieron. Amalia paró un taxi y se alejó por la avenida.
- cómo me voy a aguantar las ganas de ir a visitarte!...mi amor!
Ya por la tarde, Amalia estaba descansando en su departamento. Estaba todo desordenado así que empezó a recoger. Miró la fotografía en el suelo…la había roto…
- no sé que me pasa…creí que no podría verte sin sentir tantas cosas…
Tomó las dos partes de la fotografía y las unió con sus dedos…
- porqué acepté verte de nuevo?
Se oyó el timbre de la puerta…sobresaltada volteó la cabeza y dentro el corazón empezó a latir…sería Gonzalo?...tan pronto?
- hola…
- ah, eres tú Arturo…
- esperabas a alguien más?
- No… qué quieres?
- Necesitamos hablar de lo nuestro…y ya no quiero que me esquives más Amalia…háblame claro!
Amalia caminó hacia la estancia…
- creo que tienes la razón…ya no puedo seguir sin decirte la verdad…
Arturo se sentó en una silla…
- Arturo
…ya lo pensé bien y quiero que esta relación termine por que te estoy haciendo daño y me estoy engañando…sé que será difícil para ti pero es mejor cortar por lo sano…
- no pude lograr lo que aquel tipo, verdad?...te he tratado bien pero creo que a ti te encanta que te maltraten como ese payaso…
- No hablemos de él…
- Y porqué no?...si es por él que no hemos tenido nada más que unos besos insípidos, caricias muertas… lo sigues amando?
Amalia le dio la espalda…no quería que viera su expresión de confusión…
-
… lo sigues queriendo a pesar de lo que te hizo?, contéstame! O es otro hombre…dime que ya no sé ni siquiera qué pensar!...
Amalia empezó a llorar…lo miró…
- él…volvió…
Arturo se puso en pie y golpeó con fuerza la mesa de la estancia…
- hace cuanto? Hace años?... hace meses, días?... ya es tu amante?
Amalia le dio una mirada de rabia por que nada de lo que él se estaba imaginando era cierto…si apenas se había enterado hacía un día atrás que Gonzalo había vuelto inmerso en un nombre falso y con otra vida, quizá! Arturo caminó hacia ella y Amalia lo abofeteó…
- vete de mi apartamento ya…quería terminar contigo de buena manera pero por lo visto tú no lo quisiste así!
- Está bien… me voy pero ten presente que me debes mucho y que me lo cobraré tarde o temprano…
Amalia se fue al cuarto…Arturo enceguecido por la rabia y los celos, se puso las manos en la cintura y miró la fotografía rota…Amalia y un hombre…ese debería ser el tal Gonzalo…su rostro le pareció conocido…
- este hombre lo he visto antes…pero, dónde?
Amalia volvió del cuarto con una bolsa de ropa…
- llévate esto que no sé ni porqué estaba acá!...
Arturo con risa irónica la tomó y caminó hacia la puerta…
- dile a tu amante que no va a poder contra mí porque yo nunca pierdo una!
Amalia sólo lo miró alejarse… Por fin había tenido el valor de acabar con aquella relación que había nacido muerta. Despacio se acercó a donde tenía la foto…y la volvió a unir con sus manos…
Ocho días pasaron sin noticias de Gonzalo…Amalia regresó al trabajo en medio de chismes de la gente que la miraba con recelo. Al volver una noche, subió por el elevador y al salir del mismo, miró que al fondo del pasillo había una figura inmóvil, estática mirando al cielo… Al acercarse un poco más, supo quien era…Sus manos empezaron a sudar, su corazón a latir… no quería sentir aquello pero era incontrolable…él al mirarla le sonrió y su mundo se iluminó…
- perdona mi atrevimiento, no quiero molestarte ni ser inoportuno…
Amalia lo miraba sintiendo que no podría aguantarse las ganas de darle un abrazo…
-
vengo a despedirme…me voy en tres días para Madrid…
Amalia sintió una braza que le quemaba el alma…lo volvería a perder por segunda vez?
-
todo, me voy Amalia…
Gonzalo se alejaba hasta que ella dijo:
- no te vayas Gonzalo…
Él se volteó con ojos llenos de tristeza…
-
…debemos aclarar muchas cosas aún…antes que te marches…
- Pero no acá…si aún crees en mí, aunque sea un poquito…déjame llevarte a un lugar para hablar mejor… no me sentiría bien dentro del departamento que compartes con tu prometido…me parece incorrecto…
La luz de las lámparas lo hacían verse tan bello…le daban un aura tan especial…
- está bien…voy contigo…
Gonzalo y Amalia salieron camino a una playa cercana…El viaje fue de pocas horas…Al llegar, el sonido del mar los envolvió…ya era de noche, la brisa fresca despeinó a Gonzalo y esto empapó los ojos de la chica con recuerdo felices del pasado…
- mi casa de la playa…creo que nunca te traje acá Amalia…
- no…nunca vinimos aunque lo habíamos planeado un día, te acuerdas?
- Sí…
Gonzalo veía hacia el mar tan oscuro… Amalia comentó:
- Gonzalo…creo que es preciso que te diga algo…
- Dime…
- La relación con mi novio fue un desastre desde que empezó… hace varios días que terminamos
…
- Será temporal eso pasa…
Amalia lo miró
…
- Tú lo quieres?
La chica no le respondió…quizás sería un enojo pasajero y luego volverían pensó él
…Gonzalo caminó a la baranda…
- creo que eso es algo que no me incumbe, lo siento!
Sacando sus llaves de su pantalón, comentó:
- perdona el desorden…esto ha estado abandonado desde hace mucho tiempo
e puedas sentar…
- tranquilo que estoy bien de pie…
Gonzalo la miró de reojo en medio de la luz…si había terminado con su novio era porque aún pensaba en él…o al menos el hecho de estar en ese país de nuevo la habría hecho reflexionar…
- Gonzalo…
Él se acercó…ella con tan sólo sentirlo cerca se le erizó la piel…una ola de sentimientos se apoderó de su interior…
-
…dime Amalia…
Amalia no aguantó su impulso y lo abrazó fuertemente… Era Gonzalo, su Gonzalo…era su cuerpo y sus ojos…
- Preciosa…esto es acaso algo real?
- Sí…
- Porqué lo haces?
Esa misma interrogante la había escuchado antes muchas veces…de su boca y ella siempre escondiendo la obvia respuesta…
- porque quise hacerlo aquel día en el museo en vez de salir corriendo para alejarme de ti…
- yo también he querido hacerlo desde hace años… linda…cuánto te he extrañado!
Amalia abrazada a él sentía que aquellos días habían vuelto, como si el tiempo no hubiera corrido…Salieron de la mano hacia la arena…se sentaron…
- en serio te piensas ir tan pronto?
- Ahora que me lo preguntas, no lo puedo asegurar…
Él le tomó la mano…
- Gonzalo…porqué tuviste miedo de amarme?
- Es que nunca lo pensé…a mis años creí que nunca perdería la cabeza como un muchachito de 15 años…
- Y la perdiste?
- Sí…tanto que cometí el peor error de mi vida al no decírtelo a tiempo…por eso me odias…
Amalia se acercó a él…
-
…por eso he sufrido por el mundo sin saber con quién ocuparías mi lugar…
- Y qué hiciste por allá?
- Pensarte…pensarte…amarte… las 24 horas del día…
Ella se sonrió
…
- entonces qué ocupado estuviste!
Gonzalo empezó a dibujar cosas en la arena con sus dedos…
- tuve una relación con otra mujer… relación que no funcionó tampoco… no pude olvidarte con ella
…
Él dejó de dibujar en la arena…
- ... y al mirarte ahora sé que jamás amaré a otra mujer como te amo a ti…
Amalia miraba en sus ojos la mayor de las verdades…lo sentía tan dentro que juraba él la había amado de verdad…aunque no se lo haya dicho…
-
a todos los perdí por tenerlos a mi lado… ese miedo era inexplicable : ser feliz, y perder…mi vida con cada persona que moría por mi culpa…sabía que a ti también te pasaría algo…te lo dije una vez… y por eso huí y nunca te confesé lo enamorado que estaba de ti…perdóname por que te hice sufrir más en vez de dejarte vivir…lo siento linda…
Amalia se perdió nuevamente en sus labios… Gonzalo volteó su mirada hacia la chica…se acercó lentamente…
- Gonzalo…
- Déjame llevarme un último recuerdo de ti…
La tenue luz de la luna apenas dejaba ver el brillo de sus ojos…se escuchaba romper el mar a lo lejos…estaban completamente solos…perdidos en una playa desierta…Amalia pensaba que no sería del todo bueno besarlo…él creería que lo había perdonado…pero al mirarlo tan cerca…dijo:
- no Gonzalo…
- por favor…el último beso…para mí eso bastaría para poder seguir viviendo!
Ante tal petición, no pudo negarse y no era tanto por él, sino por ella, que estaba muriéndose por volver a sentir las caricias que su boca le regalaba…sentir que el mundo era demasiado pequeño comparado con el inmenso deseo que vivía dentro de su alma…Gonzalo la tomó delicadamente y la acostó en la tibia arena…la abrazaba con desespero…la acariciaba como si fuera su mayor tesoro…sus labios la encendieron…era increíble que sólo con él se sintiera viva…y también que sintiera que se moría…Amalia abría sus ojos y lo miraba…era él, y no su imaginación…
- dime que eres tú…
- estás conmigo muñeca, no temas que no haré nada que no quieras hacer...
La chica le tocó el mentón…y le besó la barbilla…
- no tengo miedo de hacer el amor contigo…
Gonzalo dibujó una tierna sonrisa en su rostro y la alzó hasta llegar debajo de una palmera cercana a la casa…Amalia se sentía tan nerviosa como aquella primera vez que estuvieron juntos…Gonzalo lo percibió y dulcemente la calmaba habándole al oído…la chica se aferró de su camisa la cual quitó en cuestión de segundos dejando su pecho al descubierto… que bañado de luz de luna semejaba un ángel…él con delicadeza despojó a Amalia de sus prendas quedando cubierta por su joven piel…era increíble cómo él le daba vida a sus sentidos… Amalia sabía que lo amaba…cuánto lo seguía amando… lo había extrañado casi hasta morir…lo necesitaba…quería sentirse amada nuevamente bajo el amparo del que había vuelto…Él le besaba la espalda, tocándola cual alfarero dándole forma a sus curvas…moldeándola…ella le acariciaba sin temor el pecho…su olor de hombre la trastornaba…quería complacerlo y olvidarse de todo: del dolor, de su partida, de los años de soledad, de los sueños de angustia…Gonzalo recorrió con locura su vientre hasta llegar a sus labios…cuando llegaban al momento esperado, él la miró a los ojos tiernamente y en medio de la pasión desbordada, dijo lo que nunca antes había dicho… “te amo Amalia, te amo”…cuando el oleaje del deseo bajaba lentamente, Amalia presintió que este encuentro había sido tan especial…lo había dicho…murmuraba su nombre…decía que la amaba…quería perdonarlo a como diera lugar y vivir de nuevo el idilio que una vez vivieron…

