
CAP XI
Cobijados por el manto estelar, Amalia y Gonzalo se amaron hasta el amanecer como si el mundo se fuera a acabar al día siguiente…Ya iba a salir el sol por el horizonte. Amalia estaba cobijándose del frío entre el cuerpo de su amado…ella ya había despertado y miraba hacia el mar… único y fiel testigo de esa noche de locura entre ellos dos. Lo había comprobado, estaba segura de que lo amaba…ya no le cabía duda alguna… su odio se esfumó para dar paso al amor y al perdón.
- otro amanecer contigo!...es tan real que creo que es mentira…
Gonzalo se empezó a despertar…al abrir los ojos, sonrió y le dio un beso en el cuello…
- buenos días!
- Hola muñeca!...
Amalia se volteó para mirarlo de frente…
- estamos locos…
- sí, y qué importa! Dos locos!
- fue algo único lo que vivimos…aún no lo creo…
- aquí estoy contigo…tócame que soy real…
- ya va a amanecer…nunca he visto un amanecer en la playa…
- entonces ya somos dos porque yo tampoco! Este es nuestro sitio… al menos por hoy…
- yo no me quiero ir de acá Gonzalo
…
Gonzalo la miró con dulzura…
-
…quedémonos por hoy acá…tú y yo…y ya, se acabó el resto del mundo…
Él le tomó la mano y la besó…luego se incorporó…buscó entre la arena algo y encontró algo redondo que semejaba un anillo…un poco grande para su dedo…
- preciosa…sé que debería darte algo mejor por que te lo mereces…
Amalia lo miraba tan nervioso que sentía como le costaba mirarla a los ojos…Luego, él tomó su mano y la puso en su descubierto pecho cerca del corazón.
-
…lo sientes…sientes lo que pasa conmigo?...
Amalia sentía el palpitar desbordado de su corazón…
-
…así ha latido por ti todos estos años…y lo seguirá haciendo hasta que muera…
Hizo una pausa y la miró profundamente…
- me darías otra oportunidad para demostrarte que no te he mentido cuando te he dicho que te amo?…ya después me iré cuando me hayas por fin perdonado para que rehagas tu vida…
- irte?, porqué?...no quiero que te vuelvas a ir!...no lo voy a permitir nunca más…
- entonces…aceptarías?
- Te voy a dar la oportunidad Gonzalo…
Él sonrió y abrazó a la chica…acto seguido, con los primeros rayos de sol, le puso el anillo improvisado…
- y esto?
- Es un símbolo…de una nueva vida si llegas a creer en mí…
- Parece un anillo…
- De compromiso…
Amalia lo miraba encantada…
- de compromiso?...
Luego se rió…
- sí, ya sé que es de lata y horrible pero…
- no me importa que no sea de diamantes
…lo que me importa es lo que has hecho…
Amalia le dio un beso y se puso de pie…
- a dónde vas?
- Al mar…está precioso!...
- A que llego antes que tú muñeca!
- Eso lo dudo…siempre te gané!
Amalia salió corriendo y detrás de ella Gonzalo…que llegó antes al agua…Al mirarse, se besaron…sus ropas totalmente mojadas dibujaban sus formas a través de las mismas…Después de un rato, salieron y caminaron hasta caer rendidos cerca de la casa…
- te digo algo?
- Qué preciosa?
- No tengo más que ponerme…y tú tampoco…
- No hay problema…vamos a alguna tienda cercana y la compramos…
- Estás loco…así de mojados? Qué van a decir?
- Que estamos locos y aparte que somos la pareja ideal…que nos amamos…
Amalia le tocó el mentón y la nariz…delineó sus labios y su rostro…
- nunca había hecho cosas tan locas en mi vida si no es por ti…
Mientras tanto en la capital, Arturo llamaba a Natalia pues Amalia no se había presentado a trabajar al museo…
- te juro que no está conmigo Arturo, si no, no estaría tan preocupada como tú!
- Y a dónde se fue?
- No tengo la más mínima idea…ella no acostumbra perderse…
- Si tienes alguna novedad, me llamas.
Colgó el teléfono…
- ya apareció?
- No… y la estúpida de la amiga no sabe tampoco!
- Quizás y ya se fue con ese Gonzalo…
- Deja de darme tantos ánimos Débora… no me dejas pensar…pero tal vez tengas razón!
…seguro que anda con ese desgraciado…
La imagen de aquella foto volvió a su mente y luego volvió a ver a Débora…
-
… sí…ese maldito es el mismo que estaba contigo aquel día en el bar del hotel!
- Qué?
- Sí…con el que estabas hablando…
- No seas paranoico por Dios!...
- El alto, de cabello medio largo…
- Uy el papito rico ese! Ese es el tal Gonzalo? Pero a mí me dijo que se llamaba Francisco…y qué suerte la de esa estúpida con semejante hombre!
Arturo la tomó de los hombros y le preguntaba con rabia:
- él te propuso pasar la noche juntos? O algo así?
- No…para mi muy mala suerte, él se hizo el muy digno de que estaba enamorado y otro poco de palabras anticuadas
…
- Si ese tipo es el mismo que tiene a Amalia, tú me vas a ayudar para que de repente, ella se desencante al saber que dejó embarazada a otra mujer…
- No…perdóname pero yo no voy a prestarme para tus juegos…
- Pues vas a tener que hacer un gran sacrificio al acostarte con ese tipejo y más te vale quedar embarazada…me oíste Deborita?...
- No lo voy a hacer!... déjalos a ellos vivir en paz!
- O qué quieres?...que todos se enteren que la muy cotizada Débora Bending fue sacada de prostíbulos en donde trabajaba para vivir…y que si no fuera por mí, serías una miserable prostituta…y no la afamada modelo!
Débora estaba entre la espada y la pared…nadie podía enterarse de su oscuro pasado…su carrera de modelo se vendría abajo…Arturo la había sacado de ese mundo al cual acudió por pobreza…y sabía que algún día Arturo usaría esa información para su propio beneficio…
-
…verdad que no te gustaría?
- No…
- Entonces, qué dices?
- Qué tengo que hacer?
- Así me gustas más preciosa…que sigas mis órdenes…
Al atardecer, Amalia y Gonzalo empezaron su viaje de vuelta a Bogotá. En cada parada se daban fugaces besos hasta llegar al departamento de Amalia…ellos caminaron de la mano hasta que estuvieron frente a su puerta…
- ya llegamos…
- no quiero que te vayas Gonzalo…
- no quisiera irme sin antes decirte algo…Te amo…
Amalia lo abrazó fuertemente…como respondiendo que ella también lo amaba…
- vendré otro día…
- claro…
- y qué vas a inventar en tu trabajo por no ir hoy?
- Ahí me las ingeniaré para decir una mentira piadosa…como la que inventé cuando no hice aquel examen de historia…
Gonzalo se sonrió y se acercó a ella…le besó la frente y luego sus labios dulcemente…Al abrirse el elevador, salió Natalia que venía a saber algo de Amalia…y los miró…Amalia la vio y despidió a Gonzalo el cual se alejó por otro pasillo…Corriendo, Natalia se acercó a su amiga y comentó:
- a como pude haber sido yo, Arturo pudo haberlos visto!...
- ay Nati, no me regañes…
- estabas con él? Pero no entiendo el beso y tú y él juntos…estoy confundida…
- ven para contarte todo…
Amalia entró en su departamento, encendió las luces y se sentó en el sofá…Natalia dejó el bolso tirado en la entrada y tomó un almohadón…
- ayer cuando regresé del trabajo Gonzalo vino a despedirse de mí…y luego nos fuimos a una playa desierta para hablar y allí lo escuché y…
- y qué?
- Seguro me vas a matar!...por lo que hice…
- Qué hiciste?
- Gonzalo y yo…hicimos el amor…
- Me lo juras?...ay…qué emocionante parece de película y en la playa!
Amalia cerraba los ojos recordando…
- pero fue más de una vez que estuvimos juntos…fue tan único que estoy como loca…ahora sí que sé que lo estoy amando más que antes…no pude decirle que no por que me moría por hacerlo de nuevo con él…y me dijo que me amaba, me lo dijo por primera vez…y yo le creo…y lo perdono…porque lo amo…
Natalia la miraba con asombro…por fin esos dos estarían juntos para toda la vida…ya mucho habían sufrido como para no vivir su amor plenamente.
- y qué te hizo perdonarlo si estabas tan empeñada en odiarlo?
- Nati, yo no sé si sabías que Gonzalo perdió a su esposa y a su hijo en un accidente de avión hace muchos años…él se marchó de la casa y cuando su esposa fue a buscarlo para despedirse, el avión se cayó y murieron ella y su hijo…por eso él se había culpado de sus muertes y es un estigma de miedo al compromiso pues siempre ha perdido lo que más ha amado…y me dejó aquella noche por amor…pensó que si se quedaba a mi lado, me moriría...
- Ay!, en serio?, pobre de Gonzalo…al menos ya voy entendiendo un poco su actitud…se fue para que no murieras…
- Sí…no fue acaso algo demasiado extremo?... hasta ahora entendí por qué se fue…oye, Arturo estaba muy preocupado por ti! Deberías llamarlo o al menos avisarle que estás bien!
- No…mejor avísale tú que yo no quiero siquiera dirigirle la palabra…
Después de aquella noche, Amalia y Gonzalo seguían viéndose todos los días…salían a pasear, al cine, a cenar…como la pareja más feliz del mundo…Gonzalo la amaba y la cuidaba tanto que ella estaba aún más entusiasmada con esta nueva relación. Luego de un día pesado, Gonzalo regresó al hotel después de llevar a Amalia al teatro. Subiendo por el elevador, salió al piso donde estaba su habitación…Cuando alzó la mirada, vio a Débora caminando hacia él…
- Hola!
- Hola Débora!
- Y tu amigo?, hace días que no lo volví a ver…
- Esteban?, sí, es que se tuvo que devolver a Boston por que tenía asuntos pendientes en la empresa y ya no podía dejarlos para más tarde…
- Y tú?
Débora se acercó aún más y le tocó la solapa del saco…
- pues
…acabo de venir del teatro con mi novia…
- ah!, novia…tienes novia?
- Porqué esa pregunta?
- Por que quisiera que me acompañaras un par de tragos en el bar ya que Esteban no está
…- Y por qué no otro día? Es que estoy cansado…
Gonzalo miró un llanto que salía de sus ojos…
- te pasa algo?
- Algo sin importancia… tú sabes algo de derecho?
- Bueno, no soy muy diestro con las leyes pero sí estudié algo, porqué?
- Es que tengo unos problemas legales con unas acciones que tengo en una empresa y al parecer las vendieron sin mi consentimiento y estoy muy confundida…
- Acciones?, pues con eso sí te puedo ayudar por que fui gerente de una empresa hace muchos años y si quieres, podemos ver los papeles y te doy mi opinión acerca de lo que puedes hacer…
- Gracias…entonces, por qué no vamos a mi cuarto para que leas lo que me mandaron…
A Gonzalo la idea de ir a ese lugar no le pareció muy conveniente pero tal vez podría ayudarla. Al llegar, entraron al lujoso sitio. Débora empezó a servir los tragos…
- toma…
- y los papeles?
Ella le respondió:
- ahora los traigo, mientras podemos hablar de nosotros…quieres otro? O te sirvo más?
- Bueno…otro poco más…no me caería mal!
Débora llenó su vaso y además, le disolvió una sustancia extraña…al parecer aún con el primero no le había hecho efecto así que le disolvió todo el frasco…
- ve tomándote este trago que voy por los papeles…
Gonzalo confiado se tomó el trago…y luego empezó a sentir como un mareo extraño…Débora regresó con unos papeles que no decían nada de las acciones…
- Débora, me siento mal…la cabeza me da vueltas…
- Ya tan rápido se te subió el wisky?
Ella aprovechó para apagar un poco las luces de la estancia…Gonzalo empezó a delirar y a ver cosas…la somnolencia se apoderó de él…Débora lo llevó tambaleante hasta la cama…allí, lo recostó y empezó a desvestir… al terminar, se percató que estaba totalmente sedado; parecía muerto…
- maldición!... creo que la dosis fue mucha y se me durmió este papito rico!...pero bueno, si amanece acá, desnudo, a mi lado…le puedo inventar que hicimos el amor y listo…el plan no me falló…aunque no esté embarazada de él, sino de Arturo…
Las horas frías de la madrugada pasaron y ya con los primeros rayos del sol, Gonzalo empezó a abrir los ojos…borrosamente miró a su alrededor y notó que ese no era su cuarto…luego sintió otro cuerpo…que no era el de Amalia…asustado se puso las manos en la cara…
- qué hago acá?...
Débora lo escuchó hablar y se volteó…
- uy tan rico que lo pasamos anoche papacito!...déjame decirte que eres bien bueno en la cama a como te ves por fuera!
- Qué?...
- No te hagas el que no te acuerdas por que ya estás bien crecidito papi…ayer hicimos el amor y fue espectacular…
- No…yo no pude haber hecho eso…
Gonzalo miró el desorden de ropa tirada por el suelo…las copas y la botella en la alfombra…
- a que sí!...
Desesperadamente, Gonzalo salió de la cama y se empezó a vestir…eso debía ser una pesadilla…cómo había podido engañar a Amalia así si la amaba?...él y esa mujer a la que apenas si conocía de vista habían estado juntos toda la noche?... acaso los tragos le habían pasado una mala jugada?...ahora cómo iba a mirarla a los ojos…la había engañado con una extraña…
- pero porqué te vas?, no te vas a quedar a desayunar conmigo?
- No…es mejor que me vaya de acá…
Apresuradamente tomó su saco y salió del cuarto… Esperó al elevador y subió al suyo…entró…fue corriendo al baño y se miró en el espejo…Luego tomó el teléfono…
- Esteban?
- Hola loco!
- Esteban…hice algo horrible, le hice algo horrible a Amalia…
- Hermano no me asuste…qué le pasó?
- Hice el amor con otra mujer…
- Ay loco, no me vacile que usted se volvió un santo desde que se enamoró de ella…y para vacilarme me llama?
- No le estoy mintiendo…estoy aterrado…por eso lo llamo…porque no sé que hacer…
- Entonces es verdad? Pero qué o cómo pasó?
- Anoche… una mujer que ya conocía me dijo que le ayudara a resolver un problema que tenía con unas acciones de una empresa y fuimos a su recámara, me tomé un par de tragos y luego no me acuerdo qué pasó…amanecí en su cama, sin ropa y con ella al lado…
- Ay hermano…pues todo indica que sí pasaron la noche juntos…
- Usted cree que los tragos se me subieron mucho?
- Si nunca le había pasado, a mí sí, y es horrible despertarse al lado de una vieja que ni sabe cómo se llama y ni qué le hizo…
- Pero no entiendo por qué…si nunca me había pasado…
- Hermano…en serio no se acuerda de nada?
- No…hace poco me acabo de despertar en el cuarto de esa mujer y me vine para acá…
Gonzalo estaba sentado y se recogía el cabello…
- vea, trate de calmarse que eso no fue nada…usted sigue amando a Amalia y es lo que importa! Fue un subonazo de hormonas acompañado de alcohol…
- no Esteban…para usted eso no es nada pero para mí significa que la engañé…y yo que le había jurado que esta vez nuestra relación iba a ser la mejor…
- pero ella acaso tiene que llegar a enterase? Verdad que no?...
- pues no pero un noviazgo debe estar basado en la confianza y el respeto…y yo estaría faltándole a los dos… pero si le digo, ella me va a detestar y quizás la vuelva a perder de nuevo…
- vea…trate de olvidarse de lo que pasó…haga como si nunca haya pasado…y ya…
- Esteban, no sé si la conciencia me deje en paz…es que no puede ser posible que le haya hecho el amor a otra mujer a como lo hago con ella que es un acto de amor puro y no de pasar el rato…estoy muy confundido…
- Me encantaría poder estar allá pero no puedo…así que siga mi consejo…no se afane y olvídelo!
Gonzalo estaba muy nervioso…se dio una ducha y pidió el desayuno al cuarto…no quería toparse con Débora ni con nadie… y ella, estaba llamando a Arturo para contarle lo que había pasado…
- y qué tal te fue con Gonzalo?
- Muy bien…el plan fue un éxito!
- Espero que todo salga a la perfección! Muy bien hecho Débora! Acuérdame de darte el cheque por esta ayudita…
- Me parece…ahora qué piensas hacer?
- Tenemos que esperar un par de semanas para que llegues a contarle a Amalia que estás esperando un hijo de Gonzalo y que eres su amante
…del resto me encargaré yo…
Al anochecer, Gonzalo pasó por el departamento de Amalia para cenar. Llegó puntual, perfumado y un poco triste. Amalia lo notó muy extraño durante la comida…
- mi amor, te pasa algo?
- Ah?
- Que si estás bien…es que te he visto muy pensativo…
Él la abrazó…
- no es nada preciosa…es que…hay días en que no sabemos qué será del futuro…
Gonzalo le tomó el rostro y le dijo:
- Amalia…júrame que vas a creer en mí pase lo que pase… sabes que te amo más que a mi vida y que nunca hubiera querido hacerte más daño…por favor…dime que creerás en mi palabra y en la promesa que te hice aquel día en la playa…
Gonzalo se veía espantado y con ojos llenos de preocupación…era extraño lo que le estaba diciendo…hasta el momento no le había hecho ningún daño…más bien, su relación era la mejor del mundo…
- tranquilo que yo confío en ti…yo te creo…
Él la abrazó nuevamente y le besó la cabeza…
- moriría si vuelvo a perderte…
Amalia se quedó abrazada junto a Gonzalo. Esa noche, Gonzalo no pudo dormir nada…daba vueltas en la cama al recordar la escena que miró al despertarse…
Así pasaron las semanas hasta cumplir un mes. Ciertamente Gonzalo estaba tratando de olvidar lo ocurrido…se había mudado al departamento de la chica y ya eran muy felices juntos… aunque de vez en cuando, la sombra de la culpa lo atormentaba y no lo dejaba en paz siquiera durmiendo en brazos de Amalia.
Un día de tantos, que había sido un día maravilloso, Gonzalo y Amalia regresaban al departamento después de ir a cenar fuera. Entrando del parqueadero, subieron por el elevador…
- me encantó el sitio mi amor!, estaba soñado…
Gonzalo la abrazó y le dio un beso…
- todo para complacerte muñeca…
Buscó en la bolsa de su pantalón y exclamó:
- dejé algo en el auto!
- ay, ni que te lo fueran a robar!
- Oye, se ve que no sabes que ahí dejé algo muy importante que quiero darte…espera que ya vuelvo! Vale?
- Bueno, está bien!, mientras voy entrando para encender las luces!
Gonzalo presuroso bajó por las escaleras…ese sería su día…le pediría matrimonio a Amalia. Ella mientras tanto, encendió las luces y abrió las ventanas…De pronto, se oyó el timbre de la puerta…sería que también había dejado las llaves en el apartamento?
- amor, pasa que está abierto!
Nadie le contestó…
- amor?, Gonzalo, eres tú?
Amalia caminó unos pasos para encontrar a alguien en la puerta…era una mujer…misteriosa
- disculpa, te puedo ayudar en algo?
- Es usted Amalia Echeverri?
- Sí, soy yo…
- Con que tú eres la famosa Amalia…
- Qué es lo que quiere?
- Vengo a decirle algo muy importante a Gonzalo…
- Qué?
- Sí…pero mejor me presento formalmente…soy Débora Bending, la amante de Gonzalo…
Amalia pensó que sería una mala broma, una broma de muy mal gusto…
- perdona pero no te creo…
- ay, todavía sigues siendo la ilusa de siempre Amalia…o acaso creías que Gonzalo había cambiado?...que te ama y cuanta cursilería te ha estado metiendo todo este tiempo? Ay por favor! No existe otra tonta como tú en este planeta…
- no…Gonzalo me ama, me lo demuestra con actos y no sólo con palabras a como dice usted…
- pues para que abras los ojos de lo mucho que te ama, soy yo la que le satisface lo que tú pobremente le haces sentir…y por lo visto lo haces tan mal en la cama que casi a diario nos vemos y no precisamente para hablar…nos hacemos el amor de una manera intensa…
Gonzalo ya venía subiendo por el elevador tratando de ensayar lo que le diría a Amalia…estaba tan nervioso que le temblaban las manos…Salió del mismo y al mirar hacia el departamento, vio a una pelirroja mujer…Sería su imaginación o era ella…no…no podría ser ella…Rápidamente caminó hasta llegar a la puerta…
- Débora?, qué haces acá?
Ella se le tiró encima…Amalia ya estaba desconcertada…
- la conoces?
- Mira preciosa…lo que pasa es que…
Débora interrumpió…
- y ya que estamos acá presentes, te daré la buena noticia Gonzalito: estoy embarazada!
Amalia cayó sentada de la impresión…entonces todo lo que le había dicho aquella mujer era cierto…Gonzalo no había cambiado…la había vuelto a usar y ella de imbécil lo había aceptado, le había dado otra oportunidad porque lo seguía amando…la engañó…nuevamente…su corazón se partió en mil pedazos…el hombre que amaba la había vuelto a matar en vida…y ésta ya no se la perdonaría…Amalia lloraba desconsoladamente…
- qué amor ni qué nada!...me estabas engañando…y yo confiada de que me amabas realmente…
Débora sonreía irónicamente…Gonzalo entró en la estancia…
- preciosa, escúchame por que debes saber que yo te amo…
- y encima me vienes a decir que me amas con tu amante en frente, que sea de paso, va a tener un hijo tuyo?...eres un desgraciado Gonzalo…Arturo tenía razón en odiarte tanto pues no vales lo que te amo…Te odio y no quiero volver a saber de ti jamás…por mí te puedes morir si quieres que ni me importa más nada de ti…no puedo creer lo que me has hecho…no puedo…
Amalia tomó su cartera y un abrigo…salió corriendo del departamento y él detrás…al llegar a la calle, se subió en un taxi y se alejó de ahí…Gonzalo hecho trizas subió de nuevo al departamento…Débora aún estaba allí…
- la perdí…es increíble que vuelva a perderla…por mis estupideces…
- y dime papi, cómo quieres que se llame nuestro hijo?
- En verdad estás embarazada?
- Claro! Y es tú hijo! No me cabe la menor duda Gonzalo!
- Quiero pruebas…
- Acá traigo una ecografía que me hice ayer…mira, 4 semanas de gestación…
Gonzalo miró el examen…parecía que era real…mirándola dijo:
- bueno… pues creo que es verdad…yo me haré cargo del niño…
- no menos esperaba de ti!
- Necesitas irte de nuevo al hotel…te llamo un taxi?
- Pero si tienes auto, qué te cuesta ir a dejarme?
- Está bien pero que te quede claro que no vengas a buscarme más a este lugar…que creo ya tampoco yo viviré acá…
En el departamento de Arturo, éste esperaba la llamada de auxilio de Amalia…pero el teléfono no timbraba…De pronto, se escucharon unos pasos…
- Arturo…ábreme…
Él abrió la puerta y lo supo…Débora había hecho muy bien su trabajo tanto que Amalia estaba de nuevo a su lado…
- qué te pasó?, porqué estás así, a esta hora de la noche?
- Soy una estúpida…una tonta…
- Problemas?
- Sí…Gonzalo me estaba engañando de nuevo…me convenció para que le diera otra oportunidad pero…me acabo de enterar que su amante está esperando un hijo suyo!
- Maldito desgraciado!...
Arturo la abrazó…
- no sé porqué nunca te hice caso cuando me decías que él no valía la pena…
- ya…tranquila que un error lo comete cualquiera…yo te perdono…
- de verdad?
- Por supuesto…por que te sigo amando Amalia…
- Abrázame…lo único que quiero es desaparecerme y que se muera Gonzalo que ya no le perdonaré esto aunque venga arrastrándose… ahora sí que lo odio por jugar conmigo sin compasión…me da asco saber que cuando estaba conmigo pensaba en ella o quizás, ya hasta se había revolcado con esa mujer…qué decepción…y qué rabia…
- Desahógate Amalia que yo estoy aquí contigo…
“Lo sabía…que serías mía, sólo mía…por fin!”
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